TERAPIA Y TRATAMIENTO DE ULCERAS VENOSAS CON K-LASER

En la Clínica de Podología Balkis apostamos por la última tecnología para valorar y tratar a nuestros pacientes, para poder atender así todas sus necesidades.

El tratamiento láser de las ulceras venosas produce efectos bioestimuladores, actuando en base a diferentes mecanismos de activación tisular y de vasodilatación capilar y arteriolar, con el fin de reducir y cicatrizar la úlcera.

Esta técnica está recomendada para aquellas personas que padecen ulceraciones en sus piernas o en los pies como consecuencia de la enfermedad venosa, de un trauma o de la diabetes.

Las úlceras son pérdidas de sustancia cutánea que alcanzan al menos la dermis y pueden ser agudas o crónicas. Las úlceras agudas son generalmente traumáticas y normalmente suelen cicatrizar bastante bien. Sin embargo, las úlceras crónicas sufren un fenómeno de estancamiento en los mecanismos de cicatrización que las incapacita para completarla. En estos casos, la terapia láser es fundamental para reactivar la reparación, en tanto que la fase inflamatoria en este tipo de lesiones crónicas se encuentra notablemente inhibida y los factores de crecimiento y las citoquinas no interactúan adecuadamente.

El colágeno es el principal componente de la dermis. En los pacientes diabéticos la síntesis de colágeno está alterada, lo que se refleja en los mecanismos de cicatrización. Cuando se emplea el láser se observa la formación evidente de nuevo colágeno.

Los principales efectos del láser son:

Aceleración del proceso de cicatrización: la luz láser estimula la producción de fibroblastos y de colágeno esenciales para reemplazar el tejido viejo y curar heridas en los tejidos.

Reducción de la formación de tejido fibroso: la laserterapia reduce la formación de tejido cicatrizal que en numerosos casos acaba siendo una fuente de dolor crónico.

Mejora de la actividad vascular: la luz láser incrementa significativamente la formación de nuevos capilares en el tejido dañado,  estimulando un mayor riego sanguíneo que equivale a una curación más rápida y a un menor dolor.

Aumento de la actividad metabólica: la laserterapia aumenta la producción de enzimas, el aporte de oxígeno y la carga de energía celular. Las células dañadas pueden regenerarse con mayor rapidez.

Con un tratamiento de 10 sesiones de K-laser, las úlceras crónicas muestran curación completa o reducción de su extensión en más del 50% de su superficie inicial en la mayoría de los pacientes. En el caso de ulceras recientes debidas a traumas o lesiones son suficiente solo 4-5 sesiones para su cicatrización.

Cada sesión dura alrededor de 20 minutos y el paciente puede volver a su vida normal nada más finalizar la sesión  y sin ningún tipo de sintomatología secundaria desarrollada durante el tratamiento láser.

La luz láser ha demostrado su efectividad en la mejora de la curación de heridas abiertas, en la reducción del dolor y en la disminución del riesgo de infección. La laserterapia es empleada en el tratamiento de úlceras de pie diabético, úlceras por presión, quemaduras así como en heridas infectadas, traumáticas y post-quirúrgicas, que no cicatrizan correctamente.