METATARSALGIAS: DOLOR EN LA PLANTA DEL PIE

Podóloga  Rosa Maria Domenech Gaspar  Colegiada: Nº 2225 

Con este nombre conocemos a aquel problema del pie que se manifiesta con dolor, constante o intermitente, en la zona plantar cercana al pliegue de los dedos llamada metatarso.Se trata de una patología muy frecuente en la población que va ligada a otras alteraciones congénitas o adquiridas con el tiempo.La manifestación principal de las metatarsalgias, como hemos dicho, es el dolor debido principalmente a la sobrecarga y aumento de presión bajo los metatarsianos.

Además del dolor es muy frecuente la aparición de durezas, callos o clavos, lo que conocemos como hiperqueratosis provocados por la reacción de la piel al exceso de estímulo mecánico en ocasiones por la disminución del riego sanguíneo en dichas capas cutáneas. Pero más allá de su aparición, internamente existen daños en los diferentes niveles del metatarso, desde el tejido subcutáneo hasta las mismas articulaciones.

Las causas que provocan las metatarsalgias son principalmente:    

  • El uso de tacón alto y punteras estrechas con deformación de los dedos.
  • El hundimiento del arco delantero del pie por alteraciones en los músculos propios del mismo.
  • Una alteración en la forma y longitud de los huesos metatarsianos centrales, causa de tipo congénito que altera la forma de andar con un intenso dolor en el momento de despegar el pie
  • La presencia de Hallux Valgus (juanete) por menor longitud del primer metatarsiano que deja recaer la carga sobre los restantes
  • La presencia de pie cavo por la excesiva contractura muscular flexora que propicia una mayor carga delantera.
  • Las enfermedades reumáticas como la artritis y la psoriasis, que producen degeneración articular.
  • Es muy importante la prevención con el uso de un calzado correcto pero en la mayoría de casos el enfoque de la solución a las metatarsalgias pasará por las medidas conservadoras o las de tipo quirúrgico.

Tratamiento conservador: Confección de ortesis plantares y digitales que corrijan o compensen las posibles alteraciones causantes del dolor.

Tratamiento quirúrgico: Mediante las novedosas técnicas por mínima invasión que permitan alinear los metatarsianos alterados y las posibles deformidades a nivel de los dedos, siempre con periodos de recuperación reducidos posibilitando la rápida incorporación a las rutinas diarias.