Los Pies en la práctica del Pádel

¿Quién no tiene un amigo que juegue al pádel? El deporte de moda en España sigue sumando adictos y cada vez son más las personas que lo practican tanto como aficionados como a nivel profesional.
Al ser un deporte de parejas, se ha convertido en una buena forma de reunión con amigos para practicar deporte.
El pie es una parte activa en cualquier deporte. Cuídalo, mímalo y realizar deporte será más gratificante.

Como en todas las prácticas deportivas, aunque se realice de forma amateur, existe la posibilidad de lesión, por tanto, es importante conocer las lesiones más típicas en el pie, que van ligadas a su práctica, y por supuesto su forma de prevenirlas.

En todo deporte debemos valorar cuatro parámetros básicos que nos ahorraran muchas lesiones:

  • Calentamiento
  • material adecuado (sobretodo calzado)
  • estiramientos
  • una buena hidratación antes, durante y después del ejercicio físico.

El calzado tiene que dar seguridad al pie y amortiguación en los desplazamientos además del agarre necesario en la pista. Una zapatilla en mal estado o no apta para jugar al pádel e incluso un calcetín que no se adapte bien y que forme arrugas, suelen ser la principal causa de lesión en los pies. La presión de la zapatilla en los dedos puede dañar las uñas y provocar hematomas subungueales.

El pádel es un juego rápido, de cambios de dirección, desplazamientos cortos, fuerza explosiva y velocidad de reacción. La posición de los pies en cada golpe es importante para consolidar un buen juego. Todo esto acaba provocando roces y fricciones en el pie que derivan en la aparición de ampollas, helomas, callos dorsales en los dedos y durezas en las zonas de apoyo. Una buena hidratación del pie con cremas adecuadas puede ayudar a prevenir lesiones debidas a roces y presión.

La zona del tendón de Aquiles también se puede ver afectada con una tendinitis y en casos mucho más graves, desgarros o incluso rotura del tendón.
Los giros completos de dirección que se realizan cuando se busca la pelota en el cristal y los desplazamientos laterales, pueden acarrear tendinitis de tibiales y peroneos e incluso pueden provocar esguinces de tobillo.

La fascitis plantar es una inflamación de la fascia plantar, que es la banda ancha y fuerte de tejido situada en la planta del pie, comienza en el antepié y se inserta en la parte posterior del talón (en el hueso calcáneo). Los jugadores de pádel son candidatos a sufrir la fascitis plantar por los continuos impactos y apoyos.
Por supuesto hay que tener cuidado a la hora de la ducha en las instalaciones deportivas, utilizando chanclas para evitar infecciones dérmicas por hongos u otros patógenos, que pueden provocar onicomicosis (hongos en las uñas), pie de atleta, verrugas plantares (papilomas), etc.

Si piensas que tus pies sufren algunas de estas patologías, no te lo pienses, llama a nuestra clínica y déjate asesorar por nuestro equipo de podólogos y fisioterapeutas.

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