Esguince de Tobillo – Tratamiento fisioterapico y láser

El esguince de tobillo es una lesión que se produce de manera fortuita por un mal movimiento o un accidente mientras estamos practicando deporte o cualquiera del las actividades cotidianas.

El esguince se produce cuando se lesionan los ligamentos de la articulación al ser sometida ésta a un movimiento anormal, como por ejemplo una torcedura.
Factores como un calzado inadecuado con suela alta o poco ajustado, terreno irregular, debilidad de los grupos musculares protectores de la articulación o fatiga pueden propiciar la aparición del esguince de tobillo.

El tipo más común de torcedura de tobillo se produce cuando el pie se gira hacia dentro y estira excesivamente los ligamentos de la parte exterior del tobillo. Este tipo de torcedura es especialmente común en los deportes que requieren correr y saltar, cambios rápidos de dirección o arrancar y parar muchas veces, como el fútbol, el baloncesto y el voleibol.

Sintomas

El dolor y la inflamación van a depender de la gravedad de la torcedura, según produzca más o menos rotura de fibras ligamentosas y de vasos sanguíneos. A nivel de diagnóstico los síntomas son:

  • Dolor intenso de la articulación con la consecuente limitación funcional, no poder apoyar el pie, andar o no poder hacer ligeros movimientos.
  • Inflamación de la zona afectada: la hinchazón que se produce por esguince suele ser lo más llamativo de esta lesión.
  • Aparición de hematomas: es menos frecuente pero se suele dar en los casos en los que se rompe algún vaso sanguíneo.

La sangre acumulada en los tejidos aumenta la inflamación y el dolor porque incrementa la presión sobre la zona dolorida. Por eso el dolor aumenta al cabo de una hora al consolidarse la inflamación y el estancamiento de la sangre. En este sentido es importante mantener el pie elevado para favorecer el movimiento de la sangre y con ello la evacuación en la zona lesionada.

Tratamiento Fisioterapéutico del esguince de tobillo

El tratamiento fisioterápico va enfocado a evitar la inestabilidad de tobillo, ya que podría evolucionar a inestabilidad crónica si no está bien tratado.
– Hielo. El frío producido por el hielo provoca una vasoconstricción localizada, con lo que la zona dañada tendrá privada el riego sanguíneo.
– Compresión. Es bueno aplicar un vendaje elástico compresivo sobre el tobillo y pierna, para dar estabilidad al pie además de evitar el edema excesivo
– Movilización anterior y posterior del peroné. El paciente se coloca tumbado hacia arriba, con una mano agarramos la pierna por la parte distal de la tibia y con la otra mano en forma de pinza sujetamos el peroné y lo llevamos a un movimiento anterior o posterior.
– Masaje circulatorio del edema reciente o residual.
– Movilización articular del calcáneo.Paciente decúbito prono. Con la rodilla en flexión para atrapar el calcáneo con la palma de las manos y entrelazando los dedos. Realizamos un movimiento en 8 del calcáneo para liberar restricción articular.
– Estiramientos de los músculos y ligamentos.Los ligamentos laterales al igual que la musculatura periférica del tobillo deben tener una buena flexibilidad para evitar recidivas. Conviene tener una buena movilidad articular de todo el tobillo, con los ligamentos elásticos y la musculatura estabilizadora periferica flexible y resistente.

Tratamiento Láser del sesguince de tobillo.

El laser de alta potencia K-Laser es un tratamiento no invasivo altamente efectivo para el tratamiento de la inflamación, el dolor y la regeneración de tejidos en las patologías agudas y crónicas derivadas de la práctica deportiva.
Las ventajas del tratamiento con láser del esguince de tobillo consiste en que se puede aplicar desde el primer momento consiguiendo reducir el dolor y la inflamacíon ya desde la primera sesión y reducir notablemente el edema y los tiempos de recuperación.
El efecto desinflamatorio del láser se debe a que produce una inmediata vasodilatación y activación del drenaje linfático. También mejora la actividad vascular al aumentar la formación de nuevos capilares en el tejido dañado lo que facilita el proceso de curación, llegando a reducir en un 50% los tiempos de recuperación.

¿Cuál es la evolución del esguince?

Dependiendo de la gravedad de los daños, los síntomas desaparecen entre una y cuatro semanas tras el accidente.
El dolor inicial puede persistir entre una y cuatro semanas, dependiendo de la extensión de la lesión. El dolor relacionado con el apoyo puede persistir hasta 3 meses.
En los esguinces graves es necesario aplicar tratamiento fisioterapéutico y no se debe realizar ningún tipo de deporte hasta pasadas por lo menos 6 semanas.
El riesgo de sufrir un nuevo esguince es mayor en los 12 meses siguientes al esguince inicial, de ahí la importancia del tratamiento curativo y preventivo en este periodo de tiempo.

 

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