Dolor de estómago y Osteopatía

El estómago es uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo, participa en la digestión y es donde se produce la mezcla de los alimentos con el jugo gástrico y se forma el llamado bolo alimenticio. Se encuentra ubicado en la zona epigástrica (por debajo del diafragma desplazado ligeramente a la izquierda). Una de las características más importantes del estómago es que su PH es muy ácido, para poder romper los enlaces de las moléculas de los nutrientes que le llegan.

El dolor de estómago es un reflejo de que algo a nivel visceral no funciona correctamente.
Es obvio que la alimentación es fundamental para mantener una correcta función del estómago, pero también, como siempre decimos, el cuerpo es un todo y tiene muchas más influencias que la alimentación.
La postura influye a nivel general en todas las vísceras y concretamente en el estómago ya que cada uno tenemos una tipología, unas cadenas musculares predominantes y una postura adquirida, ya sea por genética o por el día a día, y simplemente el hecho de tener más tensión en la zona abdominal o en la zona diafragmática, nuestro estómago se puede ver más comprimido o más desplazado hacia un lado u otro.
Todos somos diferentes, cada uno tiene su propio cuerpo humano adaptado a sus necesidades, y por tanto el mismo dolor de estómago puede ser provocado por causas diferentes en diferentes personas.
Normalmente los síntomas que reflejan que el estómago no funciona correctamente son el reflujo, la acidez, la gastritis, los dolores, el ardor, las digestiones pesadas y difíciles… También puede haber signos reflejos que nos indican que el estómago no va bien, como es por ejemplo el dolor de hombro izquierdo, ya que el hombro izquierdo y el estómago están relacionados, y puede que sintamos molestias en nuestro hombro a causa de algún problema estomacal.

Otro signo importante que puede reflejar problemas gástricos son las vértebras dorsales, a nivel de la dorsal 4 a la dorsal 6, ya que es desde esas vertebras desde donde salen los nervios que van a ir a parar al estómago. Por eso cuando el estómago no funciona bien es muy normal que aparezcan bloqueos en esas vertebras, contracturas musculares a ese nivel, dolores o que sintamos rigidez.

El tratamiento mediante la osteopatía visceral nos ayuda a tratar las vísceras, lo que sería ideal en este caso para tratar el estómago. Con un diagnóstico previo mediante alguna de las señales como las que hemos mencionado, podemos saber si la zona visceral a tratar es el estómago o se trata de otro órgano.
Cuando el estómago no está bien sufre una limitación de movimiento por lo que no puede funcionar correctamente. Todos los órganos se mueven al realizar sus funciones, por ello la osteopatía visceral trata de liberar el estómago para que recupere esa movilidad y pueda funcionar sin problemas.